martes, 19 de enero de 2010

De vuelta en Kosice

Como siempre, he tenido un viaje poco corriente, para empezar, se retrasó mi vuelo de Madrid a Budapest, por lo que perdí el tren de Budapest a Kosice, así que, en cuanto llegué al mini-aeropuerto de Budapest, me fui todo lo corriendo que pude (teniendo en cuenta 2 maletas de peso considerable, un super abrigo, una bufanda kilométrica y un bolso en el que creo que llevaba piedras) hacia una ventanilla de la aerolínea en la que había venido, porque algo sabia que ellos tenían buses para Kosice, así que llegue allí con toda mi cara de pena y a explicarme en inglés para pedirles que me dejaran un huequito en un bus, a lo que la señora me respondió cordialmente que la reserva era por internet y que no me vendía nada, así que no tuve más remedio que entrar en cólera y gritarles que si su avión no se hubiera retrasado, yo estaría en mi tren hacía una hora... y por cosas de la vida, 10 minutos más tarde estaba montada en una furgoneta, un tanto rara, con otra muchacha rumbo a Kosice, con un conductor semi-kamikaze y unas carreteras de las que mejor ni hablar, pero todo salió según el plan establecido, y llegué a Kosice a la misma hora que el tren, así que un final feliz para empezar mi nuevo año eslovaco...
Dovidenia!!!

2 comentarios:

  1. No te quejarás, prima. Cuando acabes tu "errasmus" tendrás material para escribir un libro. Por cierto, hay o no hay nieve?.
    Besitos de tu chacha del peblo que nunca torvida.

    ResponderEliminar